Caribe preocupado por el coronavirus

Caribe preocupado por el coronavirus

Las naciones del Caribe están tan preocupadas por quienes cruzan sus fronteras como ocurre en el resto del mundo. Por eso, desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el coronavirus (llamado oficialmente COVID-19) como emergencia sanitaria mundial, los gobernantes empezaron a tomar acciones concretas.

Hasta la fecha no se han confirmado casos del COVID-19 en Latinoamérica ni en la región del Caribe según la Organización Panamericana de la Salud, que ayuda a preparar a la región ante posibles casos.

Jamaica –junto a otros países caribeños como Antigua y Barbuda, Bahamas, Dominica, y Trinidad y Tobago– imponen restricciones de viajar desde y hacia China luego de que el COVID-19 fue localizado en un mercado de Wuhan, ciudad china de 11 millones de habitantes.

Hasta el 8 de febrero de 2020, Barbados no había impuesto prohibiciones pero había insistido en la realización de rigurosas pruebas en todas las vías de entrada.

Esas medidas tendrán consecuencias para una región que depende netamente del turismo, industria que parece estar prosperando, según se informa, pues miles de turistas viajan a una o mas islas a diario. El aumento gradual en las restricciones de viajes en más de 20 países ante la propagación del virus bajará el ritmo del turismo mundial, en plena temporada alta del Caribe.

Las lineas de cruceros Royal Caribbean y Norwegian han tomado la drástica medida de prohibir el acceso a pasajeros y tripulación con pasaporte chino.

Es poco frecuente que los turistas viajen directamente entre China y el Caribe, aunque se ha intensificado en los últimos años por la proliferación de proyectos financiados por China que permitió un flujo constante de trabajadores chinos, oficiales gubernamentales y ejecutivos en los aeropuertos del Caribe, lo que generado preocupación en la redes sociales.

Mientras tanto, el Mnisterio de Salud y Bienestar de Jamaica se ha visto en la necesidad de disipar las noticias falsas propagadas en las redes sociales, particularmente WhatsApp.

El nerviosismo por el virus incitó la primera de las dos conferencias de prensa organizada por el ministro de Salud de Jamaica, doctor Christopher Tufton, el 28 de enero. La sesión se llevó a cabo como respuesta a los rumores de que se había diagnosticado un caso de coronavirus en el hospital de la Universidad de Knigston en las Antillas. El rumor era falso, pero los medios informaron de todas maneras.

Dos horas después, en una sala de prensa repleta de periodistas, el ministro Tufton aseguró al país que el paciente, que llegó desde China, no sufría por el COVID-19, el llamado coronavirus que se cobrado mas de mil vidas en el país asiático.

La segunda sesión de emergencia sobre la prohibición de viaje a Jamaica hacia y desde China se produjo al dia siguiente y fue transmitido en la pagina de Facebook del ministro.

Otros políticos de la región, incluido el primer ministro de Granada, Keith Mitchell, buscó reprimir la desinformación e intentos de esparcir miedo en las redes sociales, y acotó que estas personas “están jugando con las emociones de la población”.

El 7 de febrero, el Ministro de Relaciones Exteriores explicó que debido a obstáculos financieros y logísticos, el gobierno jamaiquino no era capaz de repatriar a compatriotas actualmente viviendo en Wuhan. Según el ministro, actualmente se estima 600 jamaiquinos viviendo en 23 provincias a lo largo de China, muchos de ellos estudiantes.

Si el COVID-19 continúa extendiéndose a pesar de los serios esfuerzos de China para contenerlo, es posible que se implementen más prohibiciones y medidas más estrictas en toda la región, lo que implicaría incertidumbre económicas y en las relaciones entre el Caribe y China.

 

 

Noticia tomada del portal web: https://es.globalvoices.org/